Llevo unos días intentando buscar un tema interesante o alegre para este post. Pero no puedo. Encima el tiempo, al menos en Madrid, no acompaña: hoy ha hecho un día gris de frío y lluvia.
La semana pasada recibí una mala noticia. Mi hermana María José me llamó para decirme que sus dolores de riñón tenían ya un diagnóstico. Uno de sus uréteres no funciona y en consecuencia, su riñón tampoco. Hoy ha vuelto a llamar para decirnos que lo que en un principio le iban a solucionar con una simple operación mediante un catéter, no es posible, es urgente operar, no se puede esperar mucho más. A penas he podido balbucear unas cuantas palabras de consuelo para animarla. No he sabido qué decir ante una noticia de ese calibre.
Sé que a veces lee este blog y por eso quisiera decirle muchas cosas que esta tarde por teléfono se me han quedado en la garganta ante sus lágrimas.
Quisiera decirle que no se asuste ante un diagnóstico así; que cuando los médicos dicen que tiene solución es por algo. Que confíe en ellos. Pero que pregunte absolutamente todo, cualquier duda que tenga en la cabeza sin importar si a ellos les parece ridícula, porque parte de la tranquilidad deriva de la certeza sobre lo que va o no a pasar.
Quisiera decirle que el cariño de su marido, sus hijos, su familia y sus amigos le hará muy fuerte durante todo este proceso de curación. Pero que no intente llevar su fortaleza al límite porque a lo mejor llegarán los momentos de bajón. Quisiera decirle que no luche contra ellos, porque tendrá todo el derecho del mundo a sentirse débil y a manifestarlo. Quisiera decirle que se tome este próximo mes como una carrera de obstáculos que irá saltando de uno en uno: primero la operación, luego el postoperatorio en el hospital, luego la convalecencia en casa.
Quisiera decirle que el buen humor es la mejor de las terapias, que libera endorfinas, las mismas que generamos cuando comemos chocolate o hacemos el amor y que refuerzan el sistema inmunológico, especialmente si está debilitado en casos de enfermedad. Quisiera decirle que los médicos han comprobado en multitud de casos cómo una actitud positiva acelera los procesos de curación.
Quisiera decirle que, como siempre pasa cuando pasamos por un mal trago sea del tipo que sea, pasado todo verá la vida con otros ojos, valorará las cosas sencillas y lo que de verdad importa (aunque ella es una mujer inteligente que lo hace desde hace mucho tiempo), que dentro de unos meses ni nos acordaremos y estaremos todos riéndonos.
Pero lo que en realidad quisiera es abrazarla ahora mismo, compartiendo en silencio todo lo que no pueden expresar estas palabras torpes, todo lo que el contacto de la piel significaría. Entre otras cosas, un te quiero enorme, un estoy contigo a pesar de la distancia.
Un beso enorme hermana. Te quiero no mucho, muchísimo.


4 comentarios:
Y yo quiero que sepas que se pasa mucho susto, pero que, por suerte, la medicina ha avanzado una barbaridad aunque no nos lo creamos del todo. En noviembre del 2009 pasé por algo parecido (un bulto cerca del esófago de mi hermana mayor). El susto familiar fue enorme. Pero su buen talante y los ánimos sirvieron de mucho.
Y como bien dices, ahora nos reimos de la enorme cicatriz que no le deja ponerse bikini (y como tiene algo de alergia al sol, pues tampoco se lo pone demasiado).
Así que, al toro por los cuernos, y cuanto antes mejor. ¡¡Ánimo!!
Mucho animo , estoy seguro que este mal trago pasará y pronto tu hermana estará bien o mejor que bien.
Hace tan solo unos pocos meses, mi amiga Ana me mandaba también mucho animo a mi cuando mi hermano se callo al vacío desde el tejado de una nave. Fue muy duro para toda la familia verle literalmente hecho "picadillo", roto por todas partes y verle pasar día tras día el suplicio del dolor. Hoy mi hermano Dani ya hace un mes que salió del hospital, ya no va en silla de ruedas y anda solo con la ayuda de las muletas. Ya vemos el final del túnel, ya veo a mi hermano sin dolor, ya veo a mis padres sonreír...Ha sido duro, pero lo hemos pasado juntos y ahora es cierto que recordamos algunos momentos del proceso de recuperación y nos reímos. Adelante Maria José, mucha fuerza y mucho animo. Ana ya sabes donde estoy. Un abrazo.
Manoli ¡¡¡Qué grande eres y qué corazón tienes!!! Muchos besos amiga.
Felipe, que te aprecio como amigo creo que lo sabes, pero te lo recuerdo por si acaso. No sabes lo que me alegro de todo lo bueno que te pase a ti y a los tuyos. Muchos besos.
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