Hola, me considero la típica persona tímida, pero cuento mi vida a las personas con las que tengo cierta amistad, aunque no tenga mucho trato con ellos o menos frecuente de lo que me gustaría. El sentido de este blog es contar lo que me ronda por la cabeza -sobre todo si me preocupa y me afecta- e intentar despertar el interés del que me lea.
Este blog es sobre todo para mis hijos, para que lo lean cuando sean más mayores y no tengan que preguntarse cuáles son las inquietudes de su madre.




viernes, 4 de febrero de 2011

LUJOS

Ponerme a hablar de lujos con la que está cayendo parece artificial. Sin embargo, en los medios de comunicación aparecen cada vez con más frecuencia reportajes sobre servicios y artículos que siempre han estado al alcance de una minoría. Es como si las marcas destinadas a los ricos dijeran: “Vale, estamos en crisis, pero a nosotros y a nuestros clientes nos importa un carajo”. Estoy cansada de leer frases como “No pensamos rebajar la calidad de nuestros productos aunque vendamos menos”. O imbecilidades tipo “El lujo hace soñar al que menos tiene”. Pues con su pan se lo coman estas firmas y los que pueden comprarlas.

Creo que nadie duda ya que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Estoy segura de que todos conocéis a alguien sobre el que os habéis preguntado en algún momento cómo podía comprarse ese cochazo con su sueldo o veranear a todo trapo con toda la familia.

Sin generalizar, los que trabajamos para empresas privadas también sabemos algo de la avaricia por los beneficios a costa de sueldos pequeños, trabajadores temporales y desprecio por el capital humano. Expresiones tan de moda como “gestión del talento”, “responsabilidad social corporativa”, “transparencia” o “ética profesional” son más de una vez meros floreros en algunas compañías. Y como siempre, los primeros que se van al traste son los más débiles del sistema: trabajadores y autónomos, que suponen más o menos el 80% del entramado empresarial español. Esto no quiere decir que crea que la mayoría de los empresarios estafen. Quiero creer que la mayoría es gente emprendedora que arriesga y crea empleo.

Luego están los políticos. Tampoco dudo que muchos sean honrados. Sólo puedo comentar lo que más de uno que vive en un pueblo o lo que yo misma veo en Escalona. Sorprende ver cómo algunos alcaldes entran con una furgoneta y salen con un BMW. O cómo poco a poco está media familia de dicho alcalde trabajando para su ayuntamiento. O cómo la misma rotonda va por su enésima reforma. Pero no hay dinero para un centro especial de empleo o más trabajadores sociales.

Hace unos días también me llamó la atención un curioso artículo. Explicaba que, en épocas de crisis, la venta de productos cosméticos se dispara. En España, las mujeres arrasamos con maquillajes, coloretes y sombras de ojos. Eso sí, de marca blanca: nada de diores, chaneles ni lancômes, sino más bien Delipluses.

Mi ignorancia incluye los temas económicos, lo que quiere decir que no tengo ninguna fórmula mágica para salir de la crisis. Intuyo que algo tendrá que ver la vuelta de determinados valores. Ésta es una muestra de mis lujos:
  • El placer de no hacer nada.
  • Escuchar el silencio.
  • Cinco minutos de risas con mis hijos.
  • Conseguir que mi cabeza deje de funcionar como una olla exprés durante un rato.
  • A falta de presupuesto para spa, una bañera llena de burbujas (de Deliplus) en casa los domingo por la tarde.
  • Dormir una noche seguida sin despertarme.
  • Hacer las paces con mi cuerpo y mis achaques.
  • Prescindir de la gente que no me interesa.
  • Pasear con mi marido y tomarnos un café.
  • La cocina. Sí, no me gusta nada cocinar, pero como ahora no salimos a comer fuera los fines de semana, voy a acabar siendo toda una experta cocinera, y, según mi familia, no se me da nada mal.
  • Redescubrir en el fondo de mi armario una blusa que, años después, se ha vuelto a poner de moda.
  • Engancharme a un nuevo libro.

    Y, cómo no, compartir con vosotros este blog como si fuéramos viejos amigos. Feliz fin de semana. Muchos besos para todos.

4 comentarios:

Descubrir Nuevas Experiencias dijo...

Desde mi punto de vista,toda la sociedad ha entrado en un bucle muy peligroso, ya que si no se tienen determinados objetos, sensaciones, placeres... nunca se puede llegar a ser feliz. En definitiva, se anula a la persona y con ello a los principios inculcados.
Por tanto, saber disfrutar de esos pequeños momentos, denota mucha calidad humana; y tú Ana, con diferencia, la tienes.

Un besito.

Anónimo dijo...

Muchas empresas no entienden de sentimientos, y como me dijo hace tiempo un amigo, somos un valor en una casilla de Excel…

"No es más rico el que más tiene, sino, el que menos necesita”. Si, es un tópico, pero que gran verdad queda muy "Pro" decirlo pero que poca gente predica con el ejemplo. Vivir, sentir, emocionarte, ver a tus hijos crecer, poder ver, tocar, abrazar a tus seres queridos, son ejemplos que hacen que esta vida merezca la pena vivirla y salen de lo más barato.

F.Rivilla. dijo...

Anonimo=Felipe Rivilla.

Un Beso Ana.

Ana Cuadrado dijo...

Gracias Felipe. Mejor resumen imposible. Besos