- Vamos a la 305, que hay que lavarle (una auxiliar a otro).
- ¿Y por qué no vas tú sola? (responde el otro auxiliar).
- Porque es una cadera rota y tenemos que moverle entre los dos (y se aleja por el pasillo murmurando que está hasta el moño de que el otro no haga más que tocarse los h…).
- ¿Y por qué no vas tú sola? (responde el otro auxiliar).
- Porque es una cadera rota y tenemos que moverle entre los dos (y se aleja por el pasillo murmurando que está hasta el moño de que el otro no haga más que tocarse los h…).
- Pues no sé qué vamos a hacer porque se ha perdido una cubeta entera con tubos de sangre para la analítica (un bata verde a otro bata verde mientras salen del laboratorio).
- ¡Hay que fastidiarse! Pues no vamos a poder darle cama hasta dentro de un rato porque se acaba de colgar el sistema (personal de Admisión, enfadada ante el ordenador. Pasa hasta en las mejores familias).
- ¡Hay que fastidiarse! Pues no vamos a poder darle cama hasta dentro de un rato porque se acaba de colgar el sistema (personal de Admisión, enfadada ante el ordenador. Pasa hasta en las mejores familias).
- Usted no ha debido de aprobar todavía el carné de conducir camas ¿verdad? (una hospitalizada a un celador que le traslada desde la habitación para una prueba, chocando contra paredes y puertas).
- ¡Hola guapísima! ¡Vaya buena cara tienes hoy! ¿Cómo has pasado la noche? (una enfermera a una paciente llena de tubos).
- Ya sé que estamos con todas las camas ocupadas y es demasiado trabajo, pero los pacientes necesitan igualmente que se les cure, se les asee y se les cambie de posición (la supervisora de planta al resto de enfermeras).
- Trece, catorce, quince, dieciséis, diecisiete ¡Coño, qué calambre! Aquí debe estar el corto (el chispas, subido a una escalera con medio cuerpo abducido por el techo del pasillo).
- Como me sale a mí el ajo arriero no le sale ni a Arguiñano (una enferma en su cama a su vecina de habitación).
- Para rica mi menestra de verduras, que está para chuparse los dedos (la otra enferma con una sonda para comer metida por la nariz).
- Mamá ¿qué es una consulta privada?
- Pues un médico al que hay que pagar cuando vas a verle.
- Pero nosotros no hemos ido nunca a uno de esos, ¿verdad?
- Como me sale a mí el ajo arriero no le sale ni a Arguiñano (una enferma en su cama a su vecina de habitación).
- Para rica mi menestra de verduras, que está para chuparse los dedos (la otra enferma con una sonda para comer metida por la nariz).
- Mamá ¿qué es una consulta privada?
- Pues un médico al que hay que pagar cuando vas a verle.
- Pero nosotros no hemos ido nunca a uno de esos, ¿verdad?
- Esta noche te toca a ti quedarte con mamá.
- De eso nada. Yo mañana tengo que trabajar.
- Habrá que llamar otra vez a la empresa de asistencia.
- Pues no sé de dónde vamos a sacar la pasta.
- Disculpe, ¿las batas de los enfermermos son unisex? (una acompañante pija a una enfermera).
- Sí, señora, son unisex (enfermera con cara de póquer a pija).
- Pues por lo menos tendrán tallas. Necesitamos una M (pija a enfermera).
- Pues tampoco hay tallas, hay lo que ve (enfermera jurando en arameo a pija).
- Habrá que llamar otra vez a la empresa de asistencia.
- Pues no sé de dónde vamos a sacar la pasta.
- Disculpe, ¿las batas de los enfermermos son unisex? (una acompañante pija a una enfermera).
- Sí, señora, son unisex (enfermera con cara de póquer a pija).
- Pues por lo menos tendrán tallas. Necesitamos una M (pija a enfermera).
- Pues tampoco hay tallas, hay lo que ve (enfermera jurando en arameo a pija).
- ¡Por favor, ayuda, quiero salir de aquí! (Un anciano solo en su habitación y atado a las barandillas de su cama. La enfermera corre al escuchar su voz y consigue tranquilizarle con paciencia y muchísimo cariño).
- Don José, que ya está usted operado (enfermera a paciente en la sala de reanimación).
- ¿Ya? Pues hija, no me he enterado de nada. ¡Qué bien, ya me puedo dedicar a hacer vida de pastor (Don José).
- Lo que Vd. diga Don José (enfermera).
- Beeeeeee, beeeeeee (don José al ratito, todavía con el efecto de la anestesia).
- Don José, que ha dicho usted que va a hacer vida de pastor, no de oveja... (enfermera).
Entrada de urgencias: una camilla con enfermo a bordo y al pie de la ambulancia comienza a deslizarse peligrosamente cuesta abajo. El camillero se ha despistado durante un segundo para indicar la salida a dos jóvenes extranjeras con minifaldas y piernas interminables. Afortunadamente, todo queda en un susto.
- Don José, que ya está usted operado (enfermera a paciente en la sala de reanimación).
- ¿Ya? Pues hija, no me he enterado de nada. ¡Qué bien, ya me puedo dedicar a hacer vida de pastor (Don José).
- Lo que Vd. diga Don José (enfermera).
- Beeeeeee, beeeeeee (don José al ratito, todavía con el efecto de la anestesia).
- Don José, que ha dicho usted que va a hacer vida de pastor, no de oveja... (enfermera).
Entrada de urgencias: una camilla con enfermo a bordo y al pie de la ambulancia comienza a deslizarse peligrosamente cuesta abajo. El camillero se ha despistado durante un segundo para indicar la salida a dos jóvenes extranjeras con minifaldas y piernas interminables. Afortunadamente, todo queda en un susto.
- Me alegro de que te hayan puesto las gomas de sujeción en la ortondoncia. Así podrás hablar y gritar menos (una madre a su hija adolescente saliendo del hospital).
Éstos son retazos de conversaciones del hospital Virgen del Camino de Pamplona. Mi hermana y yo no hemos alcanzado a comprender muchas de ellas, que intuimos eran en euskera. En este lugar, tragicómico donde los haya (por lo menos para mí), hemos contemplado escenas como las que os describo.
Gracias a Dios, el viernes por la tarde, después de 5 días, dieron el alta a mi hermana. Todo ha salido fenomenal. Dentro de las molestias que conlleva una operación de esta envergadura, María José está bastante bien. Y mejor que va a estar, porque no hay nada como volver a casa.
De corazón, MUCHAS GRACIAS a todos los que me habéis llamado o escrito para preguntar por mi hermana. No os podéis imaginar lo que os lo agradecemos las dos.
De corazón, MUCHAS GRACIAS a todos los que me habéis llamado o escrito para preguntar por mi hermana. No os podéis imaginar lo que os lo agradecemos las dos.
P.D.: Vaya por delante mi más sincero agradecimiento a todos los buenos profesionales de la Sanidad, que los hay y son mayoría, que trabajan en hospitales como en el que hemos estado.
Un beso a todos.
Un beso a todos.


3 comentarios:
Sabes que me alegro muchísimo de que todo haya salido fenomenal, pero....
me he saltado los comentarios por razones obvias; lo siento. Me satisface mucho más hablar con ella y ver lo bien que va evolucionando, ella sabe que es muy especial para mi.
Muchos besos.
Mamen, tú también eres muy especial para los Cuadrado Becerra. Estoy segura de que en nada de tiempo estamos alegrándonos todos por ti. Te quiero mucho prima. Besos.
Bien, Bien !! Me alegro que todo haya salido Bien! Un besto !!
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